¿Cómo Sigo a Jesús?

EL REGALO MÁS GRANDE QUE SE HA DADO

En Romanos 6:23, dice: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. ¿Qué significa esto? La Biblia dice que antes de recibir a Jesús, estabas separado de Dios a causa del pecado; y tristemente, nuestro pecado conduce a la muerte y al juicio eterno. ¡Pero hay buenas noticias! Jesús, el Hijo de Dios, dejó el cielo y vino a la tierra para abrirte el camino para que tengas vida eterna en el cielo. Él murió en la cruz para pagar por tus pecados en su totalidad, y cuando recibes el regalo gratuito de la salvación, cuando tomas la decisión de seguir a Jesús, eres libre, eres salvo y te conviertes en un hijo(a) de Dios.

Si nunca has tomado la decisión de seguir a Jesús, de recibirlo en tu corazón, hoy puede ser tu día. Ahora mismo, en este momento, puedes convertirte en parte de la familia de Dios, puedes obtener el perdón de tus pecados, puedes cambiar tu vida para siempre.

Considera los pasos para tener una relación con Dios y una vida eterna

RECONOCE NUESTRO PROBLEMA (SEPARACIÓN)

Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros Su rostro para no oír.” 

Isaías 59:2

La vida eterna y una relación personal con Dios no se producen automáticamente en nosotros, porque, estamos separados de Dios por naturaleza. Desde el principio de los tiempos, la gente ha intentado de muchas formas reparar esta separación, sin éxito. No podemos ganar el camino hacia Dios por medio de buenas acciones, o siendo religiosos o espirituales. Es solamente “por gracia [que] sois salvos, por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”. 

Efesios 2: 8–9. 

LA INVITACIÓN ES A ARREPENTIRTE

Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad“.  1 Juan 1: 9 

Confesar significa estar de acuerdo con Dios en que no somos perfectos, que somos pecadores. Arrepentirse significa apartarse del pecado y volverse hacia Dios. La Biblia nos dice que Dios es perfecto y que Él y el pecado son opuestos. Por lo tanto, no puedes caminar hacia Dios sin antes alejarte del pecado.

RECONOCE CUAL ES EL ÚNICO REMEDIO

Jesús le dijo: ‘Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. ” Juan 14: 6 

El único remedio dado por Dios para salvarnos del pecado y de la muerte es Su hijo Jesucristo, quien voluntariamente puso Su vida en la cruz y se levantó de la tumba para pagar el castigo por todos nuestros pecados.

RECIBIR A JESUCRISTO

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios“. Juan 1:12

Recibir o rechazar a Cristo es una decisión que cada uno de nosotros toma libremente. Si recibimos a Cristo como Señor y Salvador de nuestras vidas, Dios nos adopta como Sus hijos. Al recibir a Cristo estamos demostrando que confiamos en que Su muerte y Su resurrección son la única forma de pagar por nuestros pecados. Cuando confías solo en Cristo para tu vida eterna, Él se convierte en tu Salvador y tú te conviertes en Su discípulo. 

Cuando eliges seguirlo, Él se convierte en el Señor de tu vida.

La decisión de comenzar una relación personal con Dios requiere recibir a Cristo (confiar solo en el sacrificio de Cristo para tu salvación) y arrepentirte (alejarte del pecado). Si esto tiene sentido para ti y deseas comenzar una relación con Dios, puedes decírselo ahora mismo en una simple oración:

“Señor Jesús, te abro mi corazón. Por favor perdona mis pecados. Creo que moriste en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos. Creo que eres el Señor y Salvador de mi vida. A partir de este momento, elijo seguirte todos los días de mi vida. En el nombre de Jesús, ¡amén! “

About the Author

Danny Saavedra

Danny Saavedra has served on the staff of Calvary since 2012, managing the Calvary Devotional and digital discipleship resources. He has a Master of Arts in Pastoral Counseling and Master of Divinity in Pastoral Ministry from Liberty Theological Seminary. His wife Stephanie, son Jude, and daughter Zoe share a love of Star Wars, good food, having friends over for dinner, and studying the Word together as a family.